AUMENTO DE RETENCIONES Y SUSPENSIÓN DE EL REGISTRO DE EXPORTACIONES AGRÍCOLAS .

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El Estado toma esa medida cada vez que se producen subas en el nivel de retenciones para evitar que las exportadoras se apuren a inscribir operaciones en el registro de exportaciones con la retención «vieja».

El Gobierno nacional suspendió hoy el registro de exportaciones agropecuarias ante una inminente suba de las retenciones a la soja, que pasaría del 30% al 33%, lo que permitiría aumentar la recaudación en unos US$ 400 millones anuales.
Un comunicado de la Secretaría de Mercados Agropecuarios informó que desde este miércoles quedaron suspendidas las operaciones del Registro de Declaraciones Juradas de Ventas al Exterior de productos agrícolas.

El Estado toma esa medida cada vez que se producen subas en el nivel de retenciones para evitar que las exportadoras se apuren a inscribir operaciones en el registro de exportaciones con los niveles de impuestos «viejos».

Trascendió que se aplicará un aumento de 3% a las retenciones a la soja y sus derivados (harina y aceites), con lo que el derecho de exportación subirá de 30% a 33%. La medida podría ser anunciada por el presidente Alberto Fernández al inaugurar la Asamblea Legislativa el domingo próximo.

En diciembre último, el Gobierno también cerró el registro para subir del 24,7 al 30% las retenciones a la soja, además del 6,7 al 12% en trigo y maíz. Cálculos privados indican que el Gobierno podría recaudar entre 400 y 513 millones de dólares extra subiendo tres puntos los derechos a la soja.

La reacción del campo
Los integrantes de la Mesa de Enlace se reunirán este jueves con el ministro de Agricultura, Luis Basterra, para tratar de convencerlo de no aumentar los derechos de exportación. También reclamará la aplicación de la prometida rebaja para los productores más chicos.

Sobre esto pondrán foco los ruralistas de la agrupación que integran Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), la Sociedad Rural Argentina (SRA), Coninagro y la Federación Agraria Argentina (FAA). Algunos ya hicieron contacto con el ministro para expresarle el rechazo del sector a más retenciones. Los dirigentes agropecuarios advirtieron que si suben las retenciones será inevitable el conflicto.

Los productores, muchos autoconvocados que no responden a las entidades tradicionales, vienen realizando asambleas y tractorazos en el interior para hacer visible el descontento con las retenciones. En varias de esas movilizaciones hay una confluencia con productores de las entidades. El 10 de marzo productores del norte harán una marcha denominada «casillazo» con camionetas y casillas rurales que terminará al día siguiente en San Nicolás para una asamblea nacional.

En todas las movilizaciones ya realizadas salió un rechazo a cualquier suba de las retenciones y un pedido de un cese de comercialización a nivel nacional si eso ocurre. La Mesa de Enlace estaba evaluando eso la semana pasada, pero lo frenó a la espera del encuentro con Basterra.

Los ruralistas insisten en que el campo ya aportó, solo por retenciones, unos US$ 100.000 millones desde 2002. La previsión es que este año el Estado podría quedarse con US$ 72.000 millones, considerando una eventual mayor presión impositiva.

Por estas horas diversos estudios alertan que una suba de retenciones golpeará a las zonas más alejadas de los puertos y terminarán cayendo tanto la inversión como el área sembrada. La Bolsa de Cereales de Buenos Aires estima que podría haber una retracción de 400.000 hectáreas en la siembra de soja en la próxima campaña.

En el sector señalan que ya pagan, si bien no son todos los mismos en todas las provincias, un total de 36 tributos. Son 16 nacionales, más 13 provinciales y 7 municipales.

Según trascendió, el Gobierno mantendría los derechos al trigo y el maíz en 12%, en tanto que avanzaría en definiciones para las economías regionales. De acuerdo con la ley de emergencia económica que aprobó el Congreso en diciembre pasado, las retenciones a productos de las economías regionales no deben superar 5%.

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