PROYECTO SANTAFESINO PARA FABRICAR RESPIRTADORES ARTIFICIALES.

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El mundo necesita un respiro. La frase, que puede tomarse tanto en forma literal como metafórica, resume el espíritu del proyecto que por estos días encara un grupo de profesionales rosarinos: la producción de respiradores artificiales de bajo costo para el tratamiento del coronavirus. Con el apoyo de la Universidad Nacional de Rosario, la iniciativa busca dotar a hospitales y centros de salud del vital dispositivo a un 25% de su valor de mercado.

Con un primer prototipo a punto de finalizar, el plan es fabricar en Rosario unas 100 unidades por semana a partir de abril, pero como el diseño será de código abierto esa cifra podrá escalar sin límites. Previo a ello deberán conseguir las validaciones y certificaciones de las autoridades sanitarias, que rápidamente se pusieron a disposición para acortar los plazos en función de la emergencia.

Detrás del emprendimiento se encuentran jóvenes ingenieros, diseñadores y técnicos pertenecientes a la empresa Inventu. En una entrevista realizada con este cronista el año pasado, su titular Simón Carpman se presentaba como «un grupo de científicos locos que le sabemos resolver problemas complejos a la gente». Vaya si se toparon con un desafío este año.

Tras ver las noticias sobre el coronavirus a principios de mes, con su equipo empezaron a discutir cómo podían hacer para fabricar respiradores, uno de los elementos centrales en la lucha contra la pandemia. Imaginaron que era posible utilizar las piezas estándar que hoy la industria -prácticamente parada- tiene en exceso y pusieron manos a la obra.

«Es una máquina simple, con pocas piezas, lo que la hace confiable, económica y fácil de mantener», afirmó Carpman en diálogo con Mirador Provincial. En el sitio web www.unrespiro.com.ar están recopilando proveedores de componentes, makers para fabricación de piezas, ensambladores y médicos especialistas. «De ésta manera vamos a vincular estratégicamente a todos los actores necesarios para achicar tiempos de producción», acotó.

Una de las principales características del producto es que es escalable, por lo cual no hay límites para producirlo. Además, el mismo tendrá un diseño de código abierto, lo que permitirá que cualquier persona pueda replicarlo. «El mundo cambió. No estamos mirando mucho qué parte de la torta nos toca. Queremos que funcione», había dicho el titular de Inventu la semana pasada.

Apoyo
Concentrados por ahora en finalizar el prototipo y lograr la validación de las autoridades competentes, todavía es aventurado precisar el número exacto de potenciales dispositivos a fabricar, pero el cálculo menos optimista habla de 100 por semana. La cifra es verdaderamente importante: en toda la provincia hay unos 700.

El otro aspecto clave pasa por el costo. Mientras que en el mercado un respirador puede costar entre 20.000 y 30.000 dólares, Inventu propondrá uno que oscilará entre el 20% y 25% de ese valor, entre 4.000 y 5.000 dólares.

Una de las razones para explicar la diferencia de precio es su especificidad: a contrapelo de los convencionales (que tienen una amplia gama de usos), este equipo sirve exclusivamente para atender las afecciones respiratorias agudas causadas por el Covid-19.

El proyecto está siendo financiado por la Universidad Nacional de Rosario (UNR), que aportó parte del capital inicial y la propia empresa. «Todas las universidades del país, a su manera y con distintas iniciativas, están aportando a este problema. Inicialmente nosotros nos comprometimos con la producción de alcohol en gel que ya tuvimos la primer partida, también estamos con la ronda alimentaria organizada por el Municipio y luego apareció también esta propuesta», contó a este medio el rector de la UNR, Franco Bartolacci.

Además del aval de la entidad rosarina, el proyecto contó con el visto bueno del ministro de Educación, Nicolás Trotta, y de otros organismos a nivel provincial y nacional. «La muestra de que la propuesta tiene solidez y seriedad es que a una semana de iniciado ya tenemos un prototipo casi listo», acotó Bartolacci.

Por parte de Inventu, además de Carpman participan más de una decena de profesionales: Germán Campero, Darío Fernández, Roberto Bisso, Gabriel Weitz, Sebastián Abramovich, Juan Álvarez Leiva, Mauro Carignano, Ana Lombard, Nicolás Amaro, Mariano Saez, Ciro Civiatti, Albano Carletti, José Verdini, Leonardo Contreras, León Carpman, Leopoldo Vivas y Facundo Villegas.

Big Data
Además de ser de código abierto, el dispositivo tendrá otras características distintivas. Entre ellas, se destaca que se podrá conectar a una base en la web donde se recolectarán datos de los distintos parámetros elegidos por los médicos para poder comparar resultados y mejorar los tratamientos.

Asimismo, podrá ser geolocalizado e incorporará una pantalla táctil para monitorear y controlar los parámetros principales: frecuencia, presión, unidades de medición, modo de control.

Entre las especificaciones, sus responsables resaltaron que el respirador mueve el aire dentro y fuera de los pulmones de manera controlada, monitorea presiones y volúmenes desplazados. Tiene un volumen máximo de 20 litros por minuto y una presión máxima de 120 centímetros de columna de agua.

Trayectoria

Los jóvenes profesionales detrás del proyecto ya tuvieron una fuerte presencia en los medios provinciales durante el año pasado. Inventu fue la consultora detrás del primer trolebús 100% santafesino, presentado en mayo junto al ex gobernador Miguel Lifschitz. Carpman y su equipo fueron los responsables de la ingeniería mecánica y electrónica, y a raíz de allí también apareció la oportunidad de replicar la experiencia en otras empresas de transporte.

Nacida en 2015, la firma de los «científicos locos que le sabemos resolver problemas complejos a la gente» ya asesoró a más de 30 grandes compañías entre las que se incluyen nombres de distintos rubros, como La Virginia, Paladini, Johnson y Johnson, Ferrero, Metalsur y Nuevo Central Argentino (NCA).