Juventud mostró templanza y estrategia, empató en Avellaneda y es finalista del Petit de la Liga Reconquistense.
El Verde Amarillo igualó 2 a 2 frente a Barrio Norte en condición de visitante y, con un resultado global de 3 a 2, selló su clasificación a la gran final, donde enfrentará a Matienzo. Una multitud de Malabrigo acompañó al Lorito en una noche de emociones, carácter y fútbol.

En una tarde-noche de domingo que quedará en el recuerdo del deporte malabriguense, Juventud consiguió un valioso empate 2 a 2 frente a Barrio Norte, en Avellaneda, y se convirtió en finalista del Petit Torneo de la Liga Reconquistense de Fútbol. Con un global de 3 a 2, el equipo de la Ciudad Jardín superó una exigente semifinal y dio un nuevo paso en su camino hacia el título.
La pasión también se hizo sentir fuera de la cancha. Desde las primeras horas de la tarde, una multitud de vecinos y simpatizantes de Malabrigo emprendió viaje hacia Avellaneda para alentar al Verde Amarillo. La tribuna visitante del estadio de Barrio Norte se tiñó de los colores del Lorito, con banderas, cánticos y el acompañamiento incondicional de una hinchada que volvió a demostrar su sentido de pertenencia.
Con el campo de juego en muy buenas condiciones, el encuentro comenzó con intensidad y fue Barrio Norte quien logró abrir el marcador por intermedio de Franco Velazco.
Pero Juventud no tardó en reaccionar. Una escapada de Chaja Rufanach terminó con la salida del arquero local para interceptar al delantero, quien cayó dentro del área. El árbitro no dudó y sancionó penal, una decisión que generaría reclamos y cuestionamientos por parte del conjunto local. Nicolás Massin se hizo cargo de la ejecución y convirtió para establecer la igualdad.
El delantero tendría una noche determinante. Con su capacidad goleadora, volvió a encontrar el camino al gol y marcó el 2 a 1 para Juventud, completando su doblete personal y llevando tranquilidad al conjunto malabriguense. Con ese resultado se fueron al descanso, con el Lorito ampliando la diferencia en el global y cada vez más cerca de la clasificación.
En el segundo tiempo, Barrio Norte salió decidido a buscar la remontada y encontró el empate a través de Emiliano Milessi, quien cumplió con la conocida ley del ex y puso el 2 a 2. El resultado mantenía a Juventud en ventaja en la serie, aunque el equipo local necesitaba un gol más para igualar el global y avanzar a la final por ventaja deportiva.
Los minutos siguientes fueron de mucha intensidad. Barrio Norte adelantó sus líneas, generó situaciones y buscó por distintos caminos el gol que le permitiera cambiar la historia. Sin embargo, enfrente encontró a un Juventud sólido, que supo sostenerse en los momentos de mayor presión.
Y allí apareció una de las grandes figuras de la noche: Darío Bordón. El arquero del Lorito tuvo intervenciones decisivas, respondió con seguridad ante los intentos del conjunto local y se convirtió en una pieza fundamental para conservar el empate y asegurar el pasaporte a la final.
Templanza, estrategia y corazón. Juventud supo jugar una semifinal exigente, administrar la ventaja conseguida en la serie y resistir cuando el rival más lo presionó. No necesitaba ganar en Avellaneda: necesitaba inteligencia, concentración y personalidad. Y estuvo a la altura del desafío.
Con el pitazo final llegó el desahogo, la alegría y el festejo de jugadores, cuerpo técnico, dirigentes e hinchas. La clasificación fue celebrada por una multitud que viajó desde Malabrigo con la ilusión de acompañar al equipo y regresó con la enorme satisfacción de verlo entre los dos mejores del Petit.
Se viene la gran final
Juventud de Malabrigo jugará la gran final del Petit Torneo frente a Matienzo, que obtuvo su lugar en la definición luego de eliminar a Romang Futbol Club.
La Liga Reconquistense tendrá así una final entre dos equipos que buscarán quedarse con el título, mientras toda Malabrigo renueva su ilusión y se prepara para acompañar al Verde Amarillo en el último gran desafío.
El Lorito está en la final. Y detrás de este equipo hay una ciudad que sueña, alienta y empuja con los mismos colores. ¡Vamos Juventud!
