Malabrigo no baja los brazos: once días de intensa búsqueda para encontrar a Rubén Solís.

La ciudad de Malabrigo atraviesa días de profunda preocupación y movilización colectiva. Desde la tarde del domingo 14 de junio, cuando Rubén Antonio Solís, conocido por todos como «Rubencito» o «Bigotito», se ausentó de su hogar, una enorme estructura de búsqueda se puso en marcha con un único objetivo: encontrarlo y llevar tranquilidad a su familia.
La denuncia fue radicada durante los primeros minutos del lunes 15 de junio en la Comisaría Sexta de Malabrigo por su hermana, Silvia Insaurralde. Allí se informó que Rubén, de 54 años, quien padece retraso madurativo, había salido de su domicilio durante la siesta del domingo y no había regresado.
Desde ese momento comenzó una carrera contra el tiempo.
Las primeras tareas estuvieron centradas en patrullajes preventivos y recorridas por distintos sectores de la ciudad. Efectivos policiales relevaron calles, espacios públicos y zonas donde habitualmente transitaba Rubén. Paralelamente se inició la búsqueda de registros de cámaras de videovigilancia públicas y privadas que pudieran aportar algún indicio sobre sus movimientos.
Sin embargo, las horas transcurrieron sin novedades.
El martes 16 de junio el operativo se amplió considerablemente. A la labor de la Comisaría Sexta se sumaron dependencias policiales de toda la Unidad Regional IX, la Policía de Investigaciones (PDI), la Dirección General de Seguridad Rural Los Pumas, Guardia Provincial, el Grupo de Operaciones Tácticas (GOT), Bomberos Voluntarios de Malabrigo y personal especializado en rastreo.
Durante toda la jornada se realizaron patrullajes urbanos y suburbanos, recorridas pedestres y rastrillajes en distintos sectores de la localidad. Además, intervino la Sección Canes de la Unidad Regional IX con la perra rastreadora Kyra, que trabajó desde las primeras horas de la mañana hasta entrada la tarde.
Pero nuevamente los resultados fueron negativos.
Con el correr de los días, la búsqueda adquirió una dimensión aún mayor. El miércoles 17 se desplegaron recursos provenientes de distintos puntos de la provincia. Participaron efectivos policiales de diversas dependencias, personal de Los Pumas, Bomberos Voluntarios, Bomberos Regionales I y II, integrantes del Centro de Operaciones y Comunicaciones (COC) de la Jefatura de Santa Fe y equipos K9 especializados en búsqueda de personas.
La denominada «zona cero» fue establecida en inmediaciones del frigorífico FRIMA, donde se concentraron numerosos rastrillajes. Las tareas se extendieron durante toda la jornada y sólo fueron suspendidas al caer la tarde debido a la escasa visibilidad.
El jueves 18 las labores se retomaron desde temprano. Equipos especializados avanzaron nuevamente sobre sectores rurales, caminos vecinales, montes, cunetas y cavas cercanas a la zona de interés. Sin embargo, las condiciones climáticas comenzaron a jugar un papel determinante.
Las lluvias registradas durante la jornada complicaron seriamente el acceso a numerosos sectores previamente planificados para la búsqueda. El barro y el anegamiento de algunos caminos obligaron a replegar momentáneamente a los equipos, que permanecieron a disposición para retomar las tareas apenas mejoraran las condiciones meteorológicas.
Mientras tanto, la investigación continuó avanzando por múltiples frentes. Se realizaron entrevistas a vecinos, análisis de registros fílmicos y recorridas en áreas urbanas, suburbanas y rurales. También se incorporaron drones y distintos recursos tecnológicos para ampliar el alcance del operativo.
A medida que los días avanzaban, la preocupación crecía, pero también lo hacía el compromiso de quienes participan en la búsqueda.
Policías, bomberos, investigadores, especialistas en rastreo y personal de distintas fuerzas provinciales trabajaron de manera coordinada, dedicando largas jornadas a recorrer cada sector donde pudiera existir alguna pista.
El lunes 23 de junio las tareas continuaban activas. Durante toda la jornada se realizaron nuevos rastrillajes en zonas urbanas y rurales, aunque nuevamente debieron suspenderse al caer la tarde debido a la falta de visibilidad.
Lejos de detenerse, el operativo siguió desarrollándose. En la mañana de este jueves 25 de junio, los equipos volvieron a internarse en sectores rurales de la jurisdicción para continuar la búsqueda de Rubén Solís.
Detrás de cada móvil policial, de cada bombero caminando entre los montes, de cada agente revisando una cámara de seguridad o recorriendo un camino vecinal, existe una familia que espera noticias y una comunidad entera que acompaña.
Malabrigo sigue buscando a Rubén.
Y mientras no aparezca una respuesta, nadie baja los brazos.
Las autoridades recuerdan que cualquier información que pueda resultar útil para la investigación debe ser comunicada inmediatamente al 911 o a la dependencia policial más cercana.
